Originales diademas joya, pendientes que son tendencia… Los llamativos complementos de Lamágora son reconocibles a simple vista y conquistan a toda invitada perfecta. En esta entrevista María Lama de Góngora habla sobre su firma y en sus palabras se muestra su fuerte sentido del estilo, también fuera del taller.

La primera pregunta es casi obligada, ¿de dónde nace Lamágora?

El nombre de la marca nace de mis apellidos Lama de Góngora. El origen del negocio, oficialmente tuvo el punto de partida cuando acabé los estudios universitarios, aunque esto viene de una pasión, de un hobby. Llevo entre abalorios y alicates desde que tengo uso de razón. Es un claro ejemplo en el que se convierte la pasión en la forma de vida. En 2013 fue cuando me di cuenta que podía comenzar a ser mi fuente principal de ingresos, y ahora es mi negocio, forma de vida, y prisma a través del que contemplo todo. 

¿Cuáles son las claves, a tu entender, para que una firma continúe y crezca en los tiempos que corren?

Cercanía, sinceridad, humildad, contar tu historia. Detrás de toda marca hay personas, y eso es lo que las hacen diferentes. Lo que como consumidores buscamos es atención personalizada, comprensión, poder hablar con una persona y no con una máquina. Apostar por la autenticidad. Si desde el principio he estado detrás, y María no se entiende sin Lamágora ni Lamágora sin María, pues tengo que seguir. Mis clientes y futuros clientes tienen que ponerle cara a Lamágora, eso es un valor añadido y he de mantenerlo.

Un creador es quien con elementos existentes diseña un nuevo resultado. Cuando el resultado es el mismo, apaga y vámonos.

María Lama de Góngora


¿Cómo se llevan las imitaciones?

Va por días. Hay días que monto en cólera, incluso lo reivindico, me enfado, y me entran ganas de «mandarlo todo…» y otros que literalmente me hace más fuerte. La competencia es el impulso para crecer, empresarialmente hablando es la manera de sentirte despierto, eso es una cosa, la otra se llama oportunismo. No es casualidad que esta pregunta se repita siempre en las entrevistas relacionadas con el sector de la moda flamenca. El porqué está claro, es evidente.

Incluso en muchas ocasiones son tus propias clientas las que te avisan que «han cazado» una pieza copiada…

Para mi eso es un orgullo que sean incluso las propias clientas o seguidores quienes me alertan de los «copiadores» es señal de que identifican el estilo Lamágora, y los materiales y piezas que comenzamos a usar. Es obvio que no tenemos la patente ni la exclusividad en los materiales o componentes, somos una pulguita en medio de este mercado. Los grandes sí que tienen firmada esa exclusividad y cuando vas al proveedor a solicitar una pieza que le fabrica a Prada, te dice que nanai. Pero ahí está la decencia, y el hacerte llamar diseñador. Un creador es quien con elementos existentes diseña un nuevo resultado. Cuando el resultado es el mismo, apaga y vámonos. Por suerte, la creatividad no cesa, y seguimos dándole la vuelta a la tortilla. 


Lamágora es una firma que no sólo lanza una colección por temporada, sino que diseñas creaciones por cada una de las firmas con las que colaboras. ¿Cómo consigues que ese proceso de inspiración sea tan fructífero?

Porque las fuentes son inagotables, incluso cuando coincide la inspiración. Cada diseñador tiene su sello, cada colección tiene un cliente potencial, un escenario para exponerlos y para lucirlos… Los detalles cuentan, y son muchos los determinantes que dan fruto a cada colección, cuando se echan en la olla distintas condiciones, el guiso saca un sabor nuevo.


Hay un dicho popular que dice que «el cliente siempre lleva la razón». ¿En tu caso es así? Lo digo porque sobretodo en novias hay quienes lo tienen todo muy claro…

En el tema nupcial, las RRSS están volviendo un poco loca a las novias, y muchas acuden como pollo sin cabeza, porque han visto tanto, que lo quieren todo y no se decantan por nada. Es el lado oscuro de tanta información. Es cierto que muchas vienen con todo claro, pero siempre se dejan aconsejar. Estoy tan contenta trabajando con ellas, porque quien viene lo hace porque le encanta nuestro trabajo y confían plenamente. Yo algo que tengo es que soy muy sincera, y cuando algo no lo veo, se lo hago saber e intentar modificar. 

Tener seguidores es un tesoro y esa responsabilidad hay que emplearla para concienciar y ser buen ciudadano.

María Lama de Góngora


¿Qué hay de ti en tus complementos?

Umm todo, jaja. Son como mis hijitos. Hay COLOR, LUZ,  VIVEZA, movimiento, espontaneidad, algunas veces hasta un punto divertido, llamativo, y claramente del SUR. 


Además de por tu trabajo, eres una usuaria muy activa en redes sociales, ¿Se hace difícil no pasar desapercibida?

Si hay algo que me enorgullezca es que sin saber como me llamo, alguien se dirija a mi como Lamágora. Me ha pasado yendo por la calle, en un bar, incluso de beduina disfrazada en la cabalgata de Sevilla. Sin conocer mi nombre identifican mi cara con la marca, y desde luego es un subidón. En estos tiempos me gusta ser activa para transmitir energía, incluso para debatir, o contar temas que no tengan que ver con mi trabajo, considero que tener seguidores es un tesoro y esa responsabilidad hay que emplearla para concienciar y ser buen ciudadano.


Tus complementos pueden encontrarse en diferentes puntos de venta. ¿No te ves con un establecimiento propio?

Me veo y no. Tenemos una forma de interactuar con nuestros clientes que llevamos trabajando desde hace más de diez años y funciona. Sería más fácil establecer un punto permanente de encuentro, pero lo cotidiano no atrae tanto. Estamos en contacto permanentemente de forma virtual y trabajando en el taller. Cuando pienso en un punto de venta, no es un punto de venta al uso, es crear un espacio vivo, con taller, para compartir con más firmas…


¿Cuál consideras que es tu mayor logro?

Crear un estilo, que identifiquen unos complementos como Lamágora. 

¿Cómo te imaginas el futuro de Lamágora?

Ampliando los puntos de venta, convocando showrooms en más ciudades, llevando la marca a más sitios. Ampliando el equipo de trabajo, creando sinergias con otras firmas. Creciendo como empresa.