A pocos les sorprende que la colección con la que la casa Lina celebra sus 60 años en el mundo de la costura llevase por nombre «Gratitud». Quien pasa por la sevillana calle Lineros, se detiene a hablar con Rocío y Lina Montero o tiene la suerte de cruzar unas palabras con Lina están de acuerdo: la sonrisa y el «gracias» nunca falta en estas maestras de la costura flamenca. “Este aniversario supone una recompensa al trabajo de todos estos años. Un regalo por el que estamos muy agradecidas”, explican Rocío y Mila Montero, directoras creativa y ejecutiva de Lina 1960, quienes con esta colección quieren expresar su gratitud hacia todas las personas que han acompañado a la firma en esta travesía.

La Casa Salinas fue el escenario elegido para presentar la nueva colección de Lina, una colección con toques nuevos y sabores de siempre. Un lugar regio que tenía que estar a la altura para una colección que quedará guardada en la retina de muchos. En ella hay una mirada al pasado, a la época dorada de las folclóricas, a la visita de Gracia de Mónaco a Sevilla y a la Reina Sofía en el Rocío.

Lina, tendencias reinventadas

Se dice que para saber a donde vamos tenemos que saber de dónde venimos. Y en «Gratitud» hay mucho de eso. Un ejercicio de costura y de tendencias reinventadas que bien podrían tomar nota en todas las escuelas de moda en la que con ilusión se preparan las nuevas generaciones. No podía faltar la batista blanca perforada ni tampoco los lunares en vestidos que no necesitan artificios para que se muevan solos. Es la magia de las tijeras. Como magia es que tendencias que un día llegaron a resultar repetitivas como es el plumetti en Lina vuelvan a escena como si nunca se hubieran mostrado.

Su propuesta para esta Feria de Abril, llena de creatividad y guiños a su sello personal, son también diseños amarillos, blanco, negro, turquesas y rojo. Los cortes son simples y rotundos, buscando siempre embellecer la figura de la mujer. Como novedad incorporan un tejido novedoso compuesto por fibra de maíz llamado Soroma.

El estilismo de claveles engarzados en coletas rematadas con grandes lazos de muaré será una de las tendencias que más veremos en la calle

Popelines que se tornan singulares gracias a los diseños, gasas, estampados,tiras bordadas, entredoses… todo suma hasta llegar a un resultado que sobresale de entre lo corriente. Mención especial merecen los complementos inspirados en joyas antiguas firmadas por Patricia Quero y el estilismo de claveles engarzados en coletas rematadas con grandes lazos de muaré. Atent@s, porque será una de las tendencias que más veremos en la calle.

* Fotos Desfile: Blanco White fotografía