Andrés Gaitán no es sólo un fotógrafo, es un capturador de sentimientos, tal y como él mismo se define. Cordobés de nacimiento y onubense de adopción, la historia de Andrés Gaitán es la de «un chaval que un día decidió salir de su pueblo natal para buscarle la vida» y que a día de hoy «vivo y disfruto de una de mis mayores aficiones llamada fotografía». Gracias a ella, el fotógrafo reconoce «que me permite realizarme profesionalmente. A mí, que soy un tipo normal con un montón de sueños y retos por cumplir y con unas ganas enormes de aprender y explorar cosas nuevas».

¿Cómo decidiste sumergirte en el mundo de la fotografía?

Desde muy pequeño me llamaba la atención todo lo relacionado con este mundo pero no fue hasta que allá por el año 1999 me fui a Mallorca a trabajar y allí decidí estudiar fotografía por las tardes mientras por las mañanas ponía copas y desayunos en un hotel. Ahí comenzó a desarrollarse con mas fuerza mi amor hacia esta disciplina y comencé a hacer bodas a conocidos y gente que trabajaba conmigo en el hotel.


¿Cómo ha sido el camino que has seguido para estar donde estás ahora?

Ha sido un camino lleno de aprendizaje, de realizar cursos, asistir a ponencias, talleres y de llamar a muchas puertas y tener la suerte de aprender de algunos de los más grandes en la fotografía. No ha sido un camino fácil, pero sí muy productivo en cuanto aprendizaje y vivencias. 

Lo primero que hago es hablar con los novios y explicarles que se relajen, que sean ellos mismos y que no fuercen nada ni hagan nada que normalmente no suelen hacer.

Andrés Gaitán, fotógrafo

Habláme de una sesión de fotos que recuerdes con cariño.

No tengo ninguna en especial. En todas pongo todo para disfrutar de lo que estoy haciendo y estoy convencido de que la sesión esa aún está por llegar. Para mí todas son especiales y les guardo un inmenso cariño, pero si tuviese que decantarme por alguna me decantaría por la primera boda que realicé aquí en Huelva y que marcó un poco mi forma de ver el mundo de la fotografía de boda.


¿Qué consejos le da Andrés Gaitán a esa persona que te llega y te dice: «yo es que soy anti-fotos»?

Lo primero que hago es hablar con ellos un ratito y les explico que se relajen, que sean ellos mismos, que no fuercen nada ni hagan nada que normalmente no suelen hacer. Siempre las primeras fotos salen algo tensos, pero a medida que transcurre la sesión se van relajando y al final conseguimos que se vayan contentos y digan: «Pues no esta tan mal esto de hacerme fotos je je». 

Las redes sociales, ¿han ayudado a la fotografía o están siendo un enemigo con tanto «intruso» y gente que coge fotos sin permiso?

En mi caso han ayudado y bastante porque gracias a ellas he podido conocer mucha gente y aprender de todo lo bueno que las redes sociales nos ofrecen. Pienso que no es un enemigo. Pienso que nosotros mismos somos nuestros propios enemigos al darle tanta importancia a lo que hacen o dicen los demás.


¿A quién le gustaría tener delante del objetivo a Andrés Gaitán?

Puff a mucha gente, la verdad. Pero me gustaría poder acompañar a alguien importante durante un tiempo y poder retratar su día a día, su forma de vivir la vida.


Un referente, alguien en el que te mires profesionalmente.

Tengo muchos compañeros a los cuales sigo y de los cuales miro mucha fotografía para aprender de ellos .No es un referente pues me gustan muchos, pero sigo y veo mucha fotografía de Pete Souza que fue el fotógrafo que acompañó a Barack Obama mientras fue presidente de los EEUU de América.