Porque por mucho que tengamos interiorizado que el traje de flamenca es un atavío versátil, la feria es el escenario perfecto para lucir el vestido en todo su esplendor. Y el desfile 2025 de Ángeles Verano tuvo mucho de eso y su título ya presagiaba lo que íbamos a ver: “Sevilla en primavera”.
Sevilla en primavera es su Feria, pero son sus procesiones de Gloria, el Corpus y cómo no, la Semana Santa de Sevilla. Vestidos que no pierden su esencia, que ensalzan el cuerpo de quien los lleva, pero que hacen guiños al negro, el morado símbolo de la penitencia, los estampados de los altares del corpus y los tonos pasteles de las flores de las vírgenes de Gloria. Quizá esta similitud a Ángeles le salió sola, sin intención ninguna de la que expone ésta que escribe, pero precisamente ahí radica el encanto del trabajo bien hecho: tener un hilo argumental en el que basar la colección y sacar todos los matices.
Sevilla en primavera
Y por la Fundación Cajasol desfilaron uno y otro vestido con estampados perfectamente casados, lunares, volantes con vivos y multitud de formas y cortes, uno por cada cuerpo de la mujer que los llevaba, en muchas ocasiones clientas y amigas de la diseñadora, que tanto cariño desprende y por el que recibió un fervoroso aplauso al terminar el desfile.
No faltaron las mangas húngaras, las sedas, los flecos, vestidos en sisa, otros con volante al codo… pero con el denominador común que hacen que los vestidos de Ángeles Verano sean reconocibles allá donde pise la mujer que los lleva. Una mujer dispuesta a pasárselo bien en una caseta de feria y bailar hasta que el cuerpo aguante.
Fotos: wappísima para Diario de Sevilla
